Nuestra Cabaña

Nuestra cabaña se desarrolla en el establecimiento Pingo Viejo, ubicado en la Ruta 3 km 550, al norte del territorio uruguayo, en el departamento de Artigas, en el Camino Gaudín a las Termas del Arapey.

Nuestra pasión por la cría de Caballos Criollos está presente desde hace de 40 años. El trabajo diario del hombre de campo siempre exigió caballos resistentes, ágiles y rápidos. Es por eso que el mejoramiento genético ha sido siempre un objetivo principal de la familia, utilizando padres de las mejores sangres de Argentina y Brasil.

En 2017, tuvimos el agrado de recibir a Valéria Meciel, quien conduce el reconocido programa "Cavalos Crioulos" de Brasil. A continuación dejamos el vínculo del capítulo de nuestra cabaña. Programa Cavalos Crioulos Oficial - Cabaña Santa María .

Nuestra Historia

Inicie mi manada de caballos criollos a los once años de edad. Con yeguas compradas en los remates anuales que Pereira Brasil organizaba en Cerro de la Bandera, a los que mi abuelo Juan Carlos Henderson iba a comprar animales. Fueron mis padres, los que propiciaron la formación de Santa María, al regalarme cinco caballos de Pereira Brasil: Guitarra Onza, Engrupidora Onza, Mocita 780, Ta Bien y un padrillo, el Macá (hijo de Abanderado, último gran campeón de cerro de la bandera en 1966).

Con la ayuda del jefe de registros genealógicos de la A.R.U., el Sr Juan Carlos Estévez logro recuperar y transfier estos pedigríes con los cuales empiezo la cría.

En 1980 preparo y presento por primera vez una yegua en la Expo Prado, Golden Sussex, la cual resultó Gran Campeona. Por lo que inicio así la cría de criollos, actividad que hasta el momento mi familia no había realizado y que hoy comparto con ellos. La primera gran decisión que tomé fue la venta del Macá para comprar el Chajá Ibérica con el asesoramiento de Enrique Pereira Henderson. Ese padrillo uniformizo la caballada y dio la primera base de madres.

Sin embargo, el primer gran paso se daría en 1990, con la compra de Tañido Fogoso en La Esperanza de Felipe Juan Ballester, enseguida se convirtió en el padrillo más importante de Santa María. Responsable de la base de la actual manada, dio 8 grandes campeones del prado y 12 grandes campeones en exposiciones del interior, además de un tipo de caballo para marchas y enduros. 4 ganadores del chasque de Salto, 4 ganadores de enduro, 4 segundos puestos de enduro, un Freno de Bronce F.I.C.C.C. 1994, un 6to puesto marcha salto 2010 y un tercer puesto en la marcha de Guichón 2011.

Su descendencia se caracteriza por poseer muy buenas líneas, mucha estructura y morfología en caballos, que además son dueños de un temperamento fuerte y resistentes para el trabajo en el campo.

Junto a Tañido Fogoso, compre a Felipe Juan Ballester las yeguas Tañido Faca, Tañido Tierra Chica, Del Oeste Delantera y Tañido Alpaca, ésta última madre de los campeones Porá Alpaca y Porá Arapey. Estas incorporaciones aportaron el tipo de caballo que buscaba como criador, dueño de un sello morfológico, pero sobre todo, poseedor de una rusticidad y resistencia acorde a los requerimientos del trabajo en la estancia.

La siguiente gran adquisición fue el Mañanero Abanico, padrillo argentino, Gran Campeón de Palermo y de la FICCC, padre de Porá Algarrobo, Gran Campeón del Prado 2006 y Gran Campeón de Expo Otoño 2010.

A Chajá Ibérica, Tañido Fogoso y Mañanero Abanico, se les sumaron otros grandes padrillos, como ser: Porá Oporto, Coé Madril, Mañanero Manicero, Guampa Zorzal y Pacífico Nube Negra. La selección de vientres procura, como en los reproductores, mantener líneas familiares preservando hijas y nietas de yeguas importantes como Mocita 180 hija de Gauderio Bagualcura, madre de Boga Porá, cuyas hijas Pura Pinta Porá y Porá Cimarrona fueron grandes campeonas del prado 1993 y 2002 respectivamente.

En la cabaña, hay ademas una manada en sociedad con mi hermana utilizando los prefijos Coé, Lanza y Porá. El trabajo en familia se extiende también a la competencia, haciendo hincapié en las paletedas en los cuales hemos obtenido varios campeonatos.

Desde la década noventa Santa María procura estar presente en todas las pruebas funcionales de la raza y en todas participamos activamente, obtenido 17 campeonatos morfológicos que evidencian un camino a seguir.

Ing. Agr. Carlos Parietti Henderson

Nuestros Valores

El equipo de Santa María se compone de personas comprometidas, gracias a este equipo es que se logra una mejora constante en la genética, logrando animales que se destacan de forma continua.

La participación en distintas exposiciones morfológicas, así como en pruebas funcionales y resistencia criolla, tanto en el exterior como a lo largo del país, hacen de una búsqueda constante de un Caballo Criollo funcional, de gran resistencia y altas cualidades morfológicas.

Durante años, hemos apostado a la producción y selección integral de los mejores animales, con la vista puesta en el standard racial. Que sirvan para las actividades a las que se los destina, tanto para manadas de cría, así como para el trabajo diario de campo o las diversas actividades que lleva adelante la S.C.C.C.U..